lunes, 27 de abril de 2009



Nos avisaron de la filmación de una película de costosa producción y acudimos a una prueba antes del grito de acción. El lugar, un largo puente a manera de montaña rusa, y había tanta gente que nos abrimos paso con dificultad. Cuando estábamos a la mitad del puente anunciaron por altavoz que se pondría en marcha el tren bala, y hubo una exclamación general de asombro cuando el espectro del tren nos atravesó en un dos por tres. Eso era magia pura del cine.




X me invitó a su nuevo departamento. Era un señor departamento. Me perdí en sus cuartos y pasillos. En una decoración moderna y elegante, el blanco predominaba. Pero las puertas de los baños estaban llenas de excremento.

domingo, 19 de abril de 2009

En la oficina (salón de segundo de primaria; planta alta) había repartición de trabajo. Unas personas vigilaban nuestro desempeño. En los alrededores, en un parque donde había puestos de dulces y regalos, caminaba junto a alguien, platicábamos de las intrigas. Y es que arriba, todo era estresante.

Sueño del lunes 13 de abril de 2009

En casa de mi abuelita arrojé al patio arañitas verdes envueltas en papel.

lunes, 16 de marzo de 2009

Sueño del 9 de marzo de 2009





En un autobús veíamos cómo los habitantes de una pequeña comunidad portaban poderosas armas y disparaban desde los patios de sus casas. La furia en sus rostros y el color gris de pies a cabeza los homogeneizaba. Al principio disparaban al cielo y el ruido estruendoso no paraba. Cuando advirtieron nuestro paso por la carretera, nos convertimos en objeto de su ataque. Afortunadamente salimos ilesos.


En un salón de eventos a reventar me topé con A, quien amistosamente me ofreció algo. No pude sino pensar cómo reaccionaría si supiera lo que escribí sobre el asunto x; seguro que ni me hubiese dirigido la palabra.






Subíamos una pendiente huyendo de algo maligno. JC y Madame iban al frente. Hubo una explosión y los perdí de vista. Más adelante supe que se encontraban bien en otro lugar.

martes, 10 de marzo de 2009

Caminábamos rumbo a un ¿cementerio?, y nos detuvimos en una esquina panorámica. Mi papá se veía tranquilo, llevaba la mitad de una ¿fruta?, algo así como una papaya. Mi mamá contemplaba el paisaje. Proseguimos nuestro camino.

sábado, 7 de marzo de 2009


En casa de Tampico. Chucho, Malena, Bedil, Amaranta y yo teníamos que salir a equis lado. Nos turnamos el baño. Amaranta ya estaba lista. Tomé mi ropa y entré al baño azul. Desprendí dos uñas.




Tenía que escribir una síntesis de un libro. La noción repentina de que estudiaría psicología en los tres años siguientes, y mi temor, ¿tendría tiempo para eso y sobre todo, deseos? Sopesé y me dije sí, puedo y quiero.

viernes, 27 de febrero de 2009

De improviso me puse unas zapatillas -no suelo calzarlas-, y luego de un rato de caminar, me sentí bien con ellas.

lunes, 16 de febrero de 2009

Surgió algo y fui a tratar el asunto con una vendedora de almacén. De pronto recordé que había dejado a los niños en la otra tienda y salí corriendo a buscarlos.

domingo, 15 de febrero de 2009

[...]
Apretujados en un autobús. Platicaba con Martha Pérez. Toqué el timbre y el chofer fue frenando en una pendiente. A un costado de una acera vi una araña. Como la calle era estrecha y no podía bajar, el chofer fue nuevamente ascendiendo hasta darme espacio. Le dije a Juan Carlos que bajara conmigo.

jueves, 5 de febrero de 2009

No sé cómo llegué a casa de la amiga de una escritora. De que era su amiga apenas lo supe en cuanto comenzó a hablarme con entusiasmo de ella y sus proyectos literarios.Todo esto mientras recorríamos la casa. Quise entonces cambiar de tema, pues me parecía de mal gusto escuchar intimidades de alguien a sabiendas que no soy de su agrado, pero por otro lado, me decía que estaba ahí por algo y tenía que averiguarlo.

sábado, 17 de enero de 2009

En el patio de la casa de A., una amiga de infancia. Sus hermanas no son tan hospitalarias, y me siento fuera de lugar. Cuando llego a casa, Amaranta y Ale me dicen que volemos, y sin consultar con su mamá les aplico el líquido. Por experimentar, yo también lo hago, pero tuve miedo de salir de casa y a regañadientes les digo que nos mantengamos bajo techo mientras pasa el efecto. A J. le asustó vernos flotando.

He estado pasando a word los sueños de 2020, como los tengo anotados en tableta, hojas sueltas y en cuadernos regados, tras estos meses de e...