domingo, 20 de junio de 2010

En la planta alta de la casa de mi mamá. Hay visita. Me encuentro junto a la ventana cuando lo veo subir las escaleras y luego dirigirse a mí sin ningún recato. Sé que él está casado, y es el hermano de una de mis mejores amigas de primaria. Pero nunca pensé en él de otro modo. Así que me extraña cuando viene y se planta frente a mí, observa mis labios, murmura algo que no alcanzo a entender y me besa. Yo me desligo, no veo ni siquiera a la gente, bajo las escaleras y salgo a tomar aire.

domingo, 23 de mayo de 2010


Llegamos a Álamo. Saludamos a mamá y nos fuimos a otra casa. Era de dos pisos; atrás había un canal. Conmigo iban los niños, G. y P. Los niños andaban de arriba a abajo, revisando los cuartos. Lo que pensé que no me iba a importar sí lo fue. P. era lo que se dice una mujer bonita. La conocía bien, era de "cascos ligeros". Yo me decía que lo mío con G. había sido. Observé en todos sus mínimos detalles cómo se fueron acercando. Él qué iba a rechazarla si yo lo había dejado todo en claro. El problema no era de él sino mío. Yo los había colocado frente a frente y no terminaba de preguntarme el por qué.

Los dejé solos, me fui con los niños a cruzar el canal. Era estrecho y lo peculiar era que los habitantes de las casas lo utilizaban para jugar, tendían cables de extremo a extremo en los segundos pisos, y se deslizaban en ellos para lanzar balones y anotar goles en las puertas abiertas de par en par. Abajo avanzábamos en lancha viendo cómo arriba jugaban. Del otro lado ya nos esperaban C. y otras personas. Pedimos el menú y mientras intentaba meterme en la plática, los celos me mordieron de nuevo. Imaginaba que a esas alturas P. ya habría utilizado sus trucos de seducción y recordando los de G., sabía que él no se quedaría atrás; se me quitó el hambre.

viernes, 21 de mayo de 2010

Estaba en el edificio A y X me dio dinero para que comprara algo, bajé las escaleras y a la salida dos hombres me cortaron el paso, vi que tenían llaves mecánicas e intenté dar marcha atrás, pero me topé con otro.

lunes, 3 de mayo de 2010

lunes, 12 de abril de 2010

Deambulo en la facultad en busca del aula donde tengo que presentar un examen. Por fin doy con el salón. Veo a Tere y a Jorge Soto (ella es de Tampico, él de Xalapa). Estoy nerviosa : no he estudiado e ignoro cuál es el temario. Madame está junto a mí; se aburre. Antes de que entre el catedrático, echo un vistazo a los estantes. Entre leyes y códigos me siento totalmente perdida.

martes, 23 de marzo de 2010

*Me regalaron 3 gallinas de plumas rojizas. Recordé a las dos que habíamos criado en el patio de la casa, y luego llevamos a Álamo.
*En la lista, pronto habría un cheque.

domingo, 7 de febrero de 2010








Conversábamos amenamente en su camioneta. Él manejaba. Apenas nos conocíamos. Y cuando estaba inspirada platicándole algo, por la calle de la Comercial Mexicana, se detuvo abruptamente. Una mujer con cara de pocos amigos se asomó por la ventana. Entendí. Me bajé del carro y ella subió. El hombre me miró apenado.






En una cancha de basquet. Varios saques de banda. Me aventuraba sin titubeos*. Luego, en otro lugar, vi a las muchachas entrenando.


*Nunca fui buena en el basquet.




D. Sacó el cajón de su escritorio. Le dieron otro, pero en éste no cabían todas sus carpetas.





No sabíamos por qué, pero ella y yo estábamos boletinadas. En un puente retén, ella pudo cruzar y a mí me detectaron. Era curioso ver cómo había estructuras metálicas de puerta tras puerta para revisar a los peatones, de tal modo que fuera difícil escapar.












































martes, 2 de febrero de 2010

Sueño del 29 de Enero de 2010

Veía el contenido de una vitrina en un negocio, junto a mí otras personas hacían lo mismo. Me acosté en el suelo y me dormí, cuando desperté vi una compañera y sentí pena. Estaba embarazada y de un momento a otro me encontraba en la plancha de un hospital. Los doctores dijeron que había perdido mi bebé. En mi noción, era el segundo. No esperé, no sentía dolor físico, sólo me incorporé abriéndome paso hasta salir del hospital. Caminé sin rumbo fijo y de pronto me detuve en una esquina, frente a la construcción de un edificio, y sólo entonces me di cuenta de la pérdida, de mi enorme pérdida.

He estado pasando a word los sueños de 2020, como los tengo anotados en tableta, hojas sueltas y en cuadernos regados, tras estos meses de e...