viernes, 1 de abril de 2011

RECOPILACION DE SUEÑOS



SUEÑO DE DICIEMBRE DE 2009




C me pidió que A y B la acompañaran una hora. Yo no confiaba totalmente en ella, intuía que iba a hacerles algo, aun así, terminé dejándoselos. Al regresar y ver en los rostros de A y B, qué les había hecho ella, sentí furia y una enorme culpa.



Caminaba por la calle que va rumbo al cementerio, a la altura donde se encontraba el centro recreativo El Sagitario. Era ahora un boulevard y las casas eran amplias y elegantes. Me llamó la atención una de ellas, una construcción de metal picado en formas cónicas. Toqué un pedazo de metal y se desprendió.


















SUEÑO DEL VIERNES 18 DE FEBRERO DE 2011.




Después de muchos años, él llegaba al pueblo. Ignoraba el motivo de su regreso. Lo cierto es que se presentó en mi casa, o en lo que sería ésta. Estábamos solos. Cruzamos palabras, nos pusimos en seguida al día. No sé en qué instante la atmósfera se volvió densa. Luego de un rato, él se fue. Pude corroborar su caballeroso y delicado trato. El tiempo lo había amacizado. Por otro lado, había una mujer de su misma nacionalidad, a la que había amado- años atrás, él me había confesado su amor por ella-; también la visitó, y le preguntó con pasión contenida por qué no se unían, si compartían la misma lengua, los mismos sueños. Fue triste ver cómo ella no estaba convencida. En su rostro se veía que luchaba contra sí misma. Ella era por cierto muy linda. Aparte de nosotras, había otra mujer, quien ignoraba que él estaba en el pueblo. Fue a verme y como estaba acompañada, se cuidó de cuestionármelo directamente: quería saber de él a través de mí. Yo estaba deseando verlo otra vez, pero él estaba trabajando, ¿pintando?, estaba viviendo en una colonia retirada, y además no quería imponerle mi presencia. Él o yo, no sé, recorriendo en bicicleta los caminos de terracería. Metí una película en la videocasetera VHS y se enredó la película. Todo acabó ahí.












En la calle Guillermo Vélez nos deslizábamos en un plástico. Tomando vuelo me deslizaba bocabajo en un plástico. Había gente y nos aplaudía.
















SUEÑO DEL 18 DE MARZO DE 2011 Estoy cerrando una cita con alguien cuando recuerdo que ya me había citado con otra persona, de la cual estoy verdaderamente interesada . Se me hace tarde, estoy bañándome cuando tocan a la puerta.




Salgo y abro: es uno de ellos (el de la segunda cita), y lo hago pasar. El que me gusta me había hecho un regalo de placas en la sala, donde me ponía estatus*. El caso es que los hombres se juntaron y quise arreglar la situación, al menos con el que me gustaba, como ir a bailar, a cenar…Ellos estaban afuera; no sé de qué hablaban.




*Lo transcribí tal cual lo recordé.














SUEÑO DEL 20 DE MARZO DE 2011






En un salón de clases de primaria, al final de las filas, Bita me explicaba que cursaba tercer año, pero tomaba unas clases de primero. Quise comunicarme con mi tía Rocío. Ale me facilitó la dirección de una página web, donde se ve que M. tiene cinco hijos.












SUEÑO DEL 27 DE MARZO DE 2011. DOMINGO Entrevista con una comunicóloga. Todo bien, pero en la segunda sesión, ella no estaba, así que tuve que leer el guión de la entrevista. (no recuerdo el tema).
















SUEÑO DE MARZO DE 2011.




En la calle un joven ingeniero inspecciona la altura del cordón de medición de una banqueta; a cierta distancia un hombre lo observa y parece que le agrada la actitud del joven. Se acerca a él y le explica que ya nadie quiere trabajar sin remuneración económica. Lo cierto es que es uno de los hombres que dirigen una empresa sin afán de lucro, donde la gente joven que ahora trabaja se niega a trabajar sin que le paguen, como antes había sido, se niegan a ser "gatos", le comenta al ingeniero. Y ahora esa empresa constructora está bajo escrutinio financiero.


Luego en una casa de estilo colonial, con un bello jardín, hay dos hombres conversando, uno se parece al actor Armendariz Jr.- quien había platicado con el ingeniero- y el otro a Julio Alemán, son los que dirigen dicha empresa. La hija, ignoro de quién de ellos, es muy hermosa, ella sí es la actriz Lozano. El joven ingeniero camina junto a ella en el pasillo y entran a un despacho. Ella toma asiento tras el escritorio. Él ve unos papeles garabateados, y ella se disculpa ante el joven, y es que los hombres dejaron abierta una bitácora o lo que sería el libro mayor.

martes, 11 de enero de 2011

Sueño del 11 de enero de 2011

En el patio de la casa de mi abuelita. Irrumpieron unos señores, y le dije a Juan que tuviéramos cuidado con los niños. Yo me coloqué unos pasos adelante de Adriana para protegerla, pero un hombre se movió rápido, cogió una madera y me la estrelló en la nuca. Grité un "¡¡¡¡Noooo!!!! de impotencia, despertando en la madrugada.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

En una calle de Álamo, donde hay almacenes, la gente se arremolinaba alrededor de las sobras que habían dejado los gobernantes en su administración.

martes, 30 de noviembre de 2010

Se suponía que B. y yo habíamos compartido una casa, y un día dejamos la casa y nuestras pertenencias para hacer cada una su propia vida. Tiempo después, regresamos a la casa abandonada, y mientras mirábamos las cosas, le dije a B. que se llevara lo suyo a su casa, y ella se dio a la tarea. Le hice notar cómo unas papas peladas que había dejado en agua en un recipiente estaban conservadas.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Entramos en la casa que dejamos de rentar. La llave ya la había entregado a su dueña. Pero quedaba pendiente llevarnos cosas que habíamos dejado ahí. Al parecer nadie aún habitaba la casa, pero estaba en ese proceso, y al ir recogiendo nuestras pertenencias veíamos los cambios realizados, el nuevo color en las paredes, las cortinas. Inspeccionábamos todo con el temor de que en cualquier momento alguien entraría y nos descubriría in fraganti.

sábado, 4 de septiembre de 2010

Sueño del 02 de septiembre de 2010



Una tía *me ofrece hospitalidad en su casa. Antes de que salga al trabajo, ella me platica entusiasmada de la bóveda en la entrada que está en plena construcción, y me cuenta el proyecto.
Voy al trabajo. El edificio tiene un aire entre el plantel del Colegio Progreso en Álamo y el de la Preparatoria Juárez de Xalapa.
A la hora de la comida quedé en verme con Amy Adams; soy su novio**. Ella me espera en el rincón apartado de un parque sentada en el césped. Su presencia es radiante. Mientras comemos, ella no para de contarme sus planes. Luego nos encaminamos hacia un teatro. Sentado en una butaca veo a Amy en el escenario desplegando su talento, bailando y cantando. Y ella hubiese seguido, si no le digo que tengo que regresar al trabajo.
Entro al edificio. Subo a la azotea del primer plantel. Me encarrero para saltar a la azotea del otro, pero me freno de golpe al pensar que el tramo entre ambos esté distanciado. Constato que están próximos, pero parte de los bordes están desprendidos.Una maestra se acerca para ayudarme.
Al terminar la jornada, voy a casa de mi tía. En la entrada veo a mi tío *** bajar las escaleras con cara de pocos amigos. ¿A qué vienes?, me pregunta. Le respondo que no voy en plan de quedarme sino de visita, y observo la bóveda terminada, tal como la deseaba mi tía, es blanca y con relieves. Sonrío. Digo adiós al tío y me marcho.


*; ***En la realidad del sueño eran mis tíos. Pero no sé quiénes fuesen.
** Me sentí casi, casi, como Orlando, de Virginia Woolf.

martes, 10 de agosto de 2010

domingo, 20 de junio de 2010

En la planta alta de la casa de mi mamá. Hay visita. Me encuentro junto a la ventana cuando lo veo subir las escaleras y luego dirigirse a mí sin ningún recato. Sé que él está casado, y es el hermano de una de mis mejores amigas de primaria. Pero nunca pensé en él de otro modo. Así que me extraña cuando viene y se planta frente a mí, observa mis labios, murmura algo que no alcanzo a entender y me besa. Yo me desligo, no veo ni siquiera a la gente, bajo las escaleras y salgo a tomar aire.

domingo, 23 de mayo de 2010


Llegamos a Álamo. Saludamos a mamá y nos fuimos a otra casa. Era de dos pisos; atrás había un canal. Conmigo iban los niños, G. y P. Los niños andaban de arriba a abajo, revisando los cuartos. Lo que pensé que no me iba a importar sí lo fue. P. era lo que se dice una mujer bonita. La conocía bien, era de "cascos ligeros". Yo me decía que lo mío con G. había sido. Observé en todos sus mínimos detalles cómo se fueron acercando. Él qué iba a rechazarla si yo lo había dejado todo en claro. El problema no era de él sino mío. Yo los había colocado frente a frente y no terminaba de preguntarme el por qué.

Los dejé solos, me fui con los niños a cruzar el canal. Era estrecho y lo peculiar era que los habitantes de las casas lo utilizaban para jugar, tendían cables de extremo a extremo en los segundos pisos, y se deslizaban en ellos para lanzar balones y anotar goles en las puertas abiertas de par en par. Abajo avanzábamos en lancha viendo cómo arriba jugaban. Del otro lado ya nos esperaban C. y otras personas. Pedimos el menú y mientras intentaba meterme en la plática, los celos me mordieron de nuevo. Imaginaba que a esas alturas P. ya habría utilizado sus trucos de seducción y recordando los de G., sabía que él no se quedaría atrás; se me quitó el hambre.

viernes, 21 de mayo de 2010

Estaba en el edificio A y X me dio dinero para que comprara algo, bajé las escaleras y a la salida dos hombres me cortaron el paso, vi que tenían llaves mecánicas e intenté dar marcha atrás, pero me topé con otro.

He estado pasando a word los sueños de 2020, como los tengo anotados en tableta, hojas sueltas y en cuadernos regados, tras estos meses de e...