sábado, 20 de junio de 2020

Sueño del 11 de enero de 2011.

En el patio de la casa de mi abuelita llegaron unos señores y le dije a J. que tuviéramos cuidado con los niños. Yo vi a Adriana y me puse unos pasos adelante para protegerla, un hombre de pronto se movió rápido hacia atrás, cogió una madera y me la estrelló en la nuca, yo grité “¡No¡, de impotencia.


Sueño del domingo 29 de enero de 2011

En la casa de álamo, en una especie de trabajo, rellenamos una libreta con números de oficios y detalles, mientras hablábamos de otras cosas. I tenía una especie de guardia y dejó a una hija a cuidado de una mujer que desconozco y mientras andaba en mis quehaceres me preocupaba que quizá había hecho mal.


Sueño del 28 de noviembre de 2010.

En la puerta de su casa, le comento a mi tía lo que le he dicho a su hija. 


En una casa que desconozco, comparto sala con Edith González -la actriz- y un hombre. Hay una pantalla grande y pasan fragmentos de sus telenovelas. Le comento que me gustaban sus novelas, como "Sí mi amor", y luego no era sino Lucero y hablamos de la edad y las arrugas.


En una especie de hospital, gracias a la intervención de una mujer me obsequian un brassier especial. Al caminar por los prados me topé con que ella vive en una casita.

 


Sueño con fecha incierta

Sueño del 10 de abril de ¿2010?

Visitaba un lugar, era consciente de que era el segundo día que pedía permiso en mi trabajo. En ese edificio estaba F, un compañero de trabajo, y llegó otra, Y, pero era obvio que el primero no tendría problemas y la segunda había pedido permiso. F me dijo de manera despreocupada, sólo dile al jefe lo que te trae por acá, tu prima está embarazada. Era Karla, pregunté cuánto tenía, Carlos me dijo que un mes y no se le veía nada, yo le dije que al primero no se nota nada.



Iba a tomar un examen de derecho, lo difícil era encontrar el aula donde presentaría el examen, tardé un poco en encontrarla. Entonces vi sentada en los primeros asientos a Jorge S. y a Tere. Ella de inmediato me dio algo para estudiar. En realidad no había estudiado, no sabía tampoco de qué materia ni de qué era el examen. Adrianita estaba a mi lado y me pidió algo para entretenerse, luego de leer lo que me dio Tere caí en la cuenta de que no era materia de derecho sino una revista de entretenimiento y se la di a Adriana. Entonces me paré a ver los estantes que rodeaban los pupitres, estaban llenos de códigos, leyes y libros, tomé uno.

Sueño en un post it amarillo sin fecha.

(Sueño en un post it amarillo sin fecha)

Soñé estar en una casa amplia, lo que se dice amplia, cada pieza era lo doble o triple. Las camas ni se digan, y entre cuarto y cuarto, las piezas eran de vidrio resistente que contuvo el embate de un norte, ahí recibimos la visita de unos padres, y les di una habitación.


Sueño de fecha incompleta.

Sueño del 7 de octubre. Tarde noche.

Un muchacho comienza a levantar su casa y se da cuenta, mejor dicho le dicen que un castillo, muro no sirve de nada, él se sorprende pero va a hacer algo al respecto. 


En el Parque Juárez conozco a alguien con una voz parecida a la de Jaime Camil, también es muy atractivo, me saca conversación y hace preguntas, algunas de corte íntimo como de sexo oral, cruzamos el parque, y vi a una compañera de lengua viperina, pero me valió y seguí con él.

Sueño con fecha incompleta

Sueño del domingo 6 de octubre de 201…


En una reunión de viaje familiar, al mismo tiempo un evento deportivo. En casa de mamá veo que casi todos se han arreglado ya, tengo mi ropa en la cama de la habitación de la planta baja, veo desde la ventana que llega mi tío F. Entre la gente circulan desconocidos. Hay una muchacha, ¿muchacho?, que me pide a un pie del baño le quite del pezón algo, así de fácil como cuando alguien te pide que le quites un arete, lo hago y no le duele, eso me extraña, su pecho está plano, pero luego me entero que es mujer y que trabajó en una telenovela, le digo que eso tendría que haberle dolido, es un área delicada, y ella sonríe y me dice que no. Una chica atraviesa el salón, el color de su vestido es entre lila y morado, simplemente hermoso. Tenemos que marcharnos ya, voy al baño, hay un hombre que está preparando su clase, al día siguiente hay que trabajar. Todos los deportistas tienen que viajar, hay una melancolía antes de partir y del adiós.

Recuerdo que mi papá solía escribir sus sueños. Tenía en el buró junto a la cama papel y pluma a la mano. Me quedé con esa imagen de él sentado al borde de la cama tratando de asir sus sueños, mientras nosotros nos alistábamos para ir a la escuela. También en algún momento nos contó sus sueños recurrentes, como ese donde él y su padre ya anciano estaban escapando del hombre verde, él tenía- como Eneas a su padre-, que cargarlo y el hombre increíble cada vez estaba más cerca de alcanzarlos. Mi papá y mi abuelo fueron maestros mecánicos, enseñaron más que eso a sus trabajadores y alumnos, en tiempos difíciles, sacaron a flote a sus familias. Mi abuelo falleció cuando yo tenía 5 años, mi papá falleció en 1988. 
El sueño como acto onírico a muchos no importa, se han de preguntar para qué les sirve, parece que hasta les estorba y lo hacen a un lado. Creo que sin querer mi papá me enseñó la importancia de pescar los sueños, de estar a la caza. De niña y adolescente tuve sueños que sin escribirlos siguen frescos en mi memoria de tan impresionantes que en su momento fueron. Fue en los noventa, en una papelería del centro de Tampico, cuando compré unos diarios y comencé a escribir sueños en sus hojas con fecha y todo. No me impuse la tarea de registrarlos día con día, al menos no como obsesión, eso mata el placer, además con obligaciones estudiantiles no podía, y creo que el despertador espantó a muchos de ellos dejándome con la tarea en el día de tratar de rescatar tan siquiera una imagen o tacharla de inoportuna cuando en plena clase caía de repente. Por el contrario, hubo temporadas en que los dejé ir por una u otra razón. Pero no cabe duda de que llevar un diario de sueños es una disciplina, un orden en el caos. 
Cuando vine a Xalapa ya no tuve más de esos diarios. Dónde quedaron los sueños de todos esos años, no lo sé, al menos de muchos. Lo cierto es que escribí mis sueños en hojas de libretas o papeles que estaban a mi mano - incluso llegué a escribir unos en recibos y notas- y los fui juntando, pero no me di a la tarea de comprar un diario o libreta exclusiva como antes. Eso fue un error de mi parte, dejadez, falta de disciplina, de plano un vil desmadrito. Escribía los sueños y a la mayoría les ponía fecha, a algunos ni siquiera eso por las prisas o no me acordaba en qué día estaba. Eso sí, los junté y lo sigo haciendo como algo para mí importante, con la idea de transcribirlos en cualquier día. 
Abrí tres libretas o blogs de sueños, en dos pasé los sueños de los diarios, y  el tercero, el de Zona Libre me facilitó el trabajo de transcripción y algunos de los sueños estuvieron al día,  pero me rebasaron y tenía que subir sueños recopilados, hasta que de plano quedé avasallada.
En estos días me he dado a la tarea de  transcribir sueños de 2010 en adelante y voy a empezar a subirlos poco a poco en este blog. Quizá se revuelvan las fechas, pero es mejor que nada. También en hojas papel bond pinté en acrílico y a vuelo de pájaro unas imágenes, no tienen nada que ver con los textos, pero me gusta que vayan acompañados. Esto es un trabajo en proceso, así que aquí pongo punto porque ya es algo tarde, son las 3 de la mañana. 




domingo, 25 de mayo de 2014

Un salón de eventos a reventar de mujeres. Presentamos un examen. Me entero por alguien que lo pasé.

sábado, 15 de marzo de 2014

Sueño del 15 de marzo de 2014

De repente, la oferta de jugar en un equipo de voli. Permanezco mientras en el cuarto de hotel; el juego es a las 11, aún hay tiempo. En la casa de mi mamá, está una hermana de Carmen. En  la parte trasera de los cuartos hay un patio y arboleda. En el cuarto vecino hay jugadores también, y cuando abro la puerta me topo con la mirada de uno de ellos. No sé con qué ropa vamos a jugar si no tenemos uniforme. Ando en camiseta blanca y short color guinda. Me miro al espejo y veo que he bajado kilos; soy más baja de estatura. Llegan muchachas a mi cuarto, y entre su algarabía, me apuro porque casi son las once. Ando buscando la cancha, y luego me encuentro por los alrededores del Macuiltepetl, en una instalación amplia de cuartos, los recorro y veo alumnos universitarios esperando a sus maestros, en unos ya han llegado y se disponen a dar la clase. Entre las mesas de los maestros sólo hay delgadas paredes de madera; no hay privacidad. Me llama la atención que unos grupos estén a la vista; unos alumnos de música están ensayando con su maestro, y ellos como si nada. Me dan ganas de tomar un curso, son en fin de semana. Pero ya estoy en uno, unas compañeras de grupo me alcanzan, ya es hora de salida, y nos dirigimos a tomar transporte.En el camión, I. parodia la manera de hablar de los catedráticos de filosofía.

He estado pasando a word los sueños de 2020, como los tengo anotados en tableta, hojas sueltas y en cuadernos regados, tras estos meses de e...