miércoles, 18 de noviembre de 2020

 

Sueño del  lunes  9 de septiembre de 2019

Era mi centro de trabajo y X estaba como director. Quienes lo habíamos ya tenido como jefe, sabíamos que tenía un lado oscuro y corrupto, y en esta ocasión había espíritus que actuaban con él a su favor. Él había citado a una reunión a integrantes de varias subdirecciones, pero algunos de nosotros creíamos que en realidad tramaba algo, y era cierto, iba a incendiar el salón y cerrar las puertas. Cuando fuimos al desayuno, una compañera dijo que teníamos que irnos si queríamos vivir, que era de vida o muerte salir ya de ahí, y aprovechamos para salir. (Aquí me despertaron. Quise retomar el sueño pero derivó en otra cosa, ya no era mi centro de trabajo, era otro lugar, y en ese momento crucial en que tenía que escapar supe que JC estaba ahí y comencé a buscarlo entre tanta gente).

Entré a clase de literatura, sólo eran 5 jóvenes alumnas, y el maestro -que también era autor- hablaba de un libro mientras ellas anotaban en el pizarrón algo. Él terminó y dije a una de las alumnas que yo cursaba quinto año de derecho y tenía que volver a mi salón, y en eso me emocionó ver que entraba Vicente Leñero, y me quedé, pero ya el grupo era más numeroso y ya no era Vicente Leñero al frente sino una actriz norteamericana muy linda con su bien hidratado cabello rubio y luces claras, protagonista de una serie de fantasmas, quien mandó a traer a sus 2 jóvenes colaboradores.

En el trabajo fui a tomar agua. Un par de compañeros me cedieron un vaso para tomar agua y preparar mi café.

 

Sueño del sábado 9 de agosto (no anoté el año)

Llegué a una cancha de futbol con gradas, pero antes había decidido por cuestiones del juego cortarme el antebrazo derecho, mi mano izquierda ejecutó con un cuchillo y no hubo reguero de sangre. Sólo apliqué fuerza. Pero resulta que tanto esfuerzo no fue necesario, así que volví a empatar el antebrazo, de tal modo que la carne pudiera de nuevo entretejerse. Lo que me preocupó fue cómo contárselo a mi mamá, así que fui al estadio, ahí la vi con los niños en las gradas.

martes, 17 de noviembre de 2020

 

Sueño del 3 de agosto de 2019. 

Subo la escalinata y me hago a la izquierda para que un joven pueda avanzar en el puente peatonal. Me detengo al ver que a la vuelta no hay más que precipicio. Qué vértigo. Por un lado hay una ventanilla abierta al público, y sólo puedo atravesar si me aferro de ella. Miro hacia abajo y veo que el piso es una encía y dientes. Luego Brend me dice, Sand pasa ya, veo entonces que sólo se trata de un efecto óptico, que no hay precipicio.

En una especie de cuartería de negocios, me alegra ver que a pesar del poco espacio en el pasillo y estacionamiento, nos podemos llevar en paz. Hay una camioneta con redilas de madera sin pintar que lleva y trae mercancía de un negocio, nosotros estamos en el segundo cuarto y es un negocio que tiene cristal y una cortina metálica.


 

Sueño del 1 de agosto (supongo que es del 2019)

Entre mucha gente vi a un grupo de alemanes, me acerqué para intentar hablar con uno. Se alegró de ver que alguien conociera su idioma. Luego ellos se concentraron para un evento.

Convivimos con un grupo de niños franceses que salieron a la calle a cantar y hacer demostraciones deportivas -había niños como de 6 años-, y le reproché a alguien que bien podía haberles advertido que en el rumbo que tomaban no había nada ni nadie por ahí.

En grupo en un lugar con música, se me ocurrió tararear una canción de disco y de pronto alguien me acompañó.

Mientras hablábamos, ella estaba embarrando algo si fuera masa de tamal, y luego le dijo a mi mamá que necesitaba clases de repostería de mi tía Tere. Tenía que estar a la par de mis hermanos y los demás.

 

Sueños del domingo 2 de junio de 2019

Compré un periódico, y en su sección cultural venía la imagen de 2 actores que habían llegado jóvenes a Estados Unidos. El artículo se refería quizá a su trayectoria y aportación. Me fui a buscar una cafetería para sentarme y leerlo a gusto.

Limpiando un cuarto. Pronto nos mudaríamos ahí y había mucho por hacer. Mientras no estuviera algo presentable no abriría la puerta que daba a la calle. Vi un ratoncito escabullirse tras un mueble, así que intenté encender la luz pero estaba rígido el interruptor por tanto cochambre. Hice una pausa en mi trabajo y fui a la casa de mamá, que era la de Tampico, ahí estaba todo en orden, excepto que alguien le había roto la tapa del excusado. Mi pareja me relevó mientras tomé mi descanso; cuando volví, el cuarto estaba un poco más limpio y me animé.

Le había prestado dinero a alguien y no me lo había devuelto. Pasé frente a un establecimiento y ahí lo vi acompañado, me vio pasar como si nada.

 

Sueño del lunes 29 de mayo de 2019 

Cuando la funcionaria terminó de hablar en un evento público, I se le acercó para marcarle inconsistencias en su discurso y la incoherencia entre su decir y hacer. La funcionaria se enojó.

Invité a unas compañeras en el jardín de la casa de mi abuelita. Preparé la comida en una estufa de carbón.  Cuando mis invitadas se marcharon, X llegó. Yo esperaba a otra persona, y fui desnuda tras las compañeras, pero vi a un hombre y regresé a la casa, X no podría entrar.


Nota: En la transcripción del sueño hay un último párrafo que no agregué aquí, considero que no lo transcribí bien. 

domingo, 15 de noviembre de 2020

 

Sueño del sábado 25 de mayo de 2019

Camino al centro de una gran ciudad, mi prima O empuja un carrito junto a la banqueta, vendiendo hermosas cocadas amarillas. En su rostro hay tal serenidad y alegría que me siento bien por ella, pero no puedo hablarle, la veo alejarse y sigo mi camino. A la vuelta de una esquina me detiene una plática entre jóvenes acerca de lecturas - son 2 jovencitas y un joven-, citan libros que no conozco, me imagino que son de corte juvenil, él dijo 20 minutos humano 6 de gallina, y sigo adelante.

En una tienda sui géneris, con 2 estantes y pequeño espacio, la encargada hace gestos de asco de lo que pido para llevarle de comer a M -no sé si también para JC-, y no tengo un soporte para preparar alimentos en forma.

martes, 27 de octubre de 2020

 

Sueño del viernes 19 de abril de 2019.

En el trabajo de oficina se suspendieron labores de repente. Alguien gritó que había una contingencia y nos mantuviéramos alerta. Esperamos a que el elevador, situado en el área de fiscalización, llegara al piso para averiguar de qué se trataba. Cuando por fin llegó, se abrieron sus puertas y salió un hombre mayor, blanco, casi calvo, tipo Anthony Hopkins, quien caminó por el pasillo entre los empleados, traía una espada o machete, y elegía a su paso a algún compañero como rehén. (Entre el sueño y la vigilia escuché la voz de J, llamándome una vez, me levanté).

 

Sueño del 12 de marzo de 2019.

Escribí un cuento y lo leí ante un grupo. Finalizaba con  algo así: "Y eso no le importó". Me felicitaron. Él me preguntó cuándo lo escribí, y le dije, cuando pude.

 

Sueño del domingo 3 de marzo de 2019. Noche.

Encuentro, o mejor dicho, hallo un artefacto que almacena publicidad de productos. Es interactivo y se reproduce mostrando todos los lugares donde estaban colocados los anuncios publicitarios; la proyección es casi casi como estar físicamente ahí y siento un miedo a lo ilimitado, quizá porque se reproducen lugares tanto que conozco como que no. No puedo manejar el aparato diestramente; en una escena veo la imagen publicitaria de Marlboro y soy guiada a todos esos sitios en los que se encuentra.

Cuando subo la loma y paso junto a la vigilante, mi mamá llama por teléfono a ésta, lo sé porque alcanzo a escuchar su voz, y la vigilante me mira expectante. Me intriga saber qué le dice mi mamá, si pregunta por mí.( Me despiertan Jani, Adry y Juan, vienen del cine en Américas: documental, escalador)

A la hora de la comida, un compañero de trabajo me habla de su hijo, le pregunto quién es él; me dice su nombre y lo reconozco, le cuento que platiqué con su hijo, quien me dijo que en su área no le dan respiro.

Hay en el centro de convenciones gradas de madera muy en lo alto. No sé dónde sentarme. Veo a un joven sentado en una grada inferior desprenderse de su lugar al ver a una chica subir, se conocen y se ríen mientras él la sigue adonde ella vaya. Me siento en una grada inferior a ellos.

Me eligen para preparar un platillo, pero en la última parte del proceso, que es colocar la pechuga preparada en la fuente, increíblemente no me sale; me tengo que excusar con los organizadores, y les prometo que me voy a esforzar. Me quedo para practicar.

Un Sueño de 2012.

 

Sueño del viernes 26 de diciembre de 2012

En un campeonato 2 balseros compiten en aguas no muy profundas en las calles. Los obstáculos son los comunes en toda calle citadina. El campeón veterano tiene un aire quijotesco, con menos años y algo más de carnes. Veo cómo el joven logra escabullirse cuando el otro se atora en un alcantarillado, pero logra zafarse y se empareja.

He estado pasando a word los sueños de 2020, como los tengo anotados en tableta, hojas sueltas y en cuadernos regados, tras estos meses de e...