miércoles, 10 de septiembre de 2008

El ambiente en la oficina estaba normal hasta que L vino a decirnos a R y a mí que alguien había tomado una tarjeta; se veía preocupado. Luego enteré a S y R lo supo. Me levanto y entonces comienzo a hablarles a los que están en sus escritorios; son como unos seis trabajadores; hay un ventanal al fondo. Alguien me dice que la secretaria no le echa ganas a su trabajo, por qué entonces él iba a trabajar doble. Lo que hagas o no, le dije, va a repercutir siempre en los demás. Me dirigí a la secre, y le pregunté qué tenía que comprarle a su hija, me respondió algo, me volví al otro y le dije: ya ves, si tú trabajas bien ella va a poder comprarle eso a su hija, y si ella hace lo que le corresponde, tú vas a obtener lo tuyo. Todo es trabajo de equipo. Así que me gustaría que decidieran cómo van a trabajar a partir de ahora, de manera programada o dejándose llevar...

sábado, 6 de septiembre de 2008


Día en que unas compañeras y yo fuimos a un centro de diversiones. Había playas artificiales, discotecas... En la noche no quise meterme a la playa. En un cuarto de hotel una de nosotras cayó enferma y se revolvía entre las sabanas. Miré los negros cabellos humedecidos sobre su rostro.





En una vagoneta iba con O y S. Mientras O manejaba y charlaba con S, inspeccioné que en la lámpara no hubiera grabadoras, y anduve revolviendo ropa en las maletas hasta que un oficial de tránsito nos detuvo. Bajamos el equipo completo de volibol y rodeándolo le dijimos que nuestro destino era el gimnasio y que en el interior sólo había ropa deportiva, balones y la red. No insistió más y nos dejó ir.

viernes, 15 de agosto de 2008

Alrededor del muelle, JC chapoteaba en la laguna, cuando vimos que un cocodrilo se le fue encima y lo mordisqueó. Rescatamos enseguida a JC, y por fortuna, su herida en el brazo no era de gravedad; él estaba, incluso, sonriente.

jueves, 7 de agosto de 2008

En la calle Garizurieta, en Alamo, se estaba realizando el rodaje de una película. Observé cómo los actores se relacionaban con los dueños de las casas, las cuales eran parte del escenario ( por la altura del Sanatorio del Dr. Ríos , la casa de los Barragán y de un hotel.) Me causó sorpresa la existencia de piscinas en los patios: todo era festivo, el día, los colores, el buen humor… Curiosamente, las tomas de los actores eran siempre mostrándolos a la orilla de de una piscina, pues estaba vacía.
Por último, se veía cómo la calle estaba inundada.
Emerjo de las aguas de un río desconocido, pero la situación no es benigna, de repente algo se trastoca.


(Fue la sensación; las circunstancias se me perdieron)

miércoles, 16 de julio de 2008


Llegó el viento del norte. Salí al patio de esa casa desconocida, cerré mis ojos y levantando las manos recibí el baño de aire. Pero en un instante la atmósfera cambió. La gente corrió a encerrarse en sus casas. La nuestra era de madera; no resistiría los embates del viento.

jueves, 12 de junio de 2008

En un acto íntimo con el menos indicado; una escena que me sorprendió en más de un sentido. Una escena, recalco, no dos ni tres, una, y con esa basta.

martes, 10 de junio de 2008

Tenía que rentar la casa de Malena. Afuera, en la banqueta, una señora había instalado un puesto de ropa y chácharas. Me invitó a comprar, y le dije que esperaba que me pagaran mi quincena. Entonces, ella dijo que ya ni su hija, a quien le pagaban en el séptimo mes.

sábado, 31 de mayo de 2008

Él vino. Se hospedó en una habitación x, que no era de un hotel. De antemano guardó su distancia. No era necesario que lo hiciera, pues yo también había tomado la mía. Pero precisamente eso me atrajo más a él y mis reservas se hicieron añicos. Entonces lo observé como se observa a un modelo, apreciando sus luces y sombras. No se daba nunca. Y como yo no pertenecía a nadie, no debía dolerme que no me perteneciera. Sin embargo, algo en mí me arrojaba a él más allá de un deseo de conocimiento. En su computadora había una conversación guardada que él echó a andar y luego se fue. La escuché; era una mujer que hablaba de un proyecto. Comprendí perfectamente, yo no debía merodear en su mundo, y tras un vistazo, salí.

He estado pasando a word los sueños de 2020, como los tengo anotados en tableta, hojas sueltas y en cuadernos regados, tras estos meses de e...