En la calle Garizurieta, en Alamo, se estaba realizando el rodaje de una película. Observé cómo los actores se relacionaban con los dueños de las casas, las cuales eran parte del escenario ( por la altura del Sanatorio del Dr. Ríos , la casa de los Barragán y de un hotel.) Me causó sorpresa la existencia de piscinas en los patios: todo era festivo, el día, los colores, el buen humor… Curiosamente, las tomas de los actores eran siempre mostrándolos a la orilla de de una piscina, pues estaba vacía.
Por último, se veía cómo la calle estaba inundada.






Al intentar hacer el amor con J., varias cosas nos lo impidieron. Estábamos en un cuarto de la casa de mis tías, en Álamo, y no había puerta; un pariente nos dijo que mínimo, pusiéramos una cortina. Mientras tanto, subí las escaleras y al paso me llamó la atención un libro. Lo abrí y entre sus páginas había una carta con extensión de una cuartilla. Pensé, por el estilo, que el autor era Parra, pero no, al final de la carta no había signante. Regresé de nuevo a la cama y le pregunté a J. si era de él la carta, 


