Deambulo en la facultad en busca del aula donde tengo que presentar un examen. Por fin doy con el salón. Veo a Tere y a Jorge Soto (ella es de Tampico, él de Xalapa). Estoy nerviosa : no he estudiado e ignoro cuál es el temario. Madame está junto a mí; se aburre. Antes de que entre el catedrático, echo un vistazo a los estantes. Entre leyes y códigos me siento totalmente perdida.
lunes, 12 de abril de 2010
martes, 23 de marzo de 2010
lunes, 22 de marzo de 2010
domingo, 7 de febrero de 2010

Conversábamos amenamente en su camioneta. Él manejaba. Apenas nos conocíamos. Y cuando estaba inspirada platicándole algo, por la calle de la Comercial Mexicana, se detuvo abruptamente. Una mujer con cara de pocos amigos se asomó por la ventana. Entendí. Me bajé del carro y ella subió. El hombre me miró apenado.

En una cancha de basquet. Varios saques de banda. Me aventuraba sin titubeos*. Luego, en otro lugar, vi a las muchachas entrenando.
*Nunca fui buena en el basquet.

D. Sacó el cajón de su escritorio. Le dieron otro, pero en éste no cabían todas sus carpetas.

No sabíamos por qué, pero ella y yo estábamos boletinadas. En un puente retén, ella pudo cruzar y a mí me detectaron. Era curioso ver cómo había estructuras metálicas de puerta tras puerta para revisar a los peatones, de tal modo que fuera difícil escapar.
martes, 2 de febrero de 2010
Sueño del 29 de Enero de 2010
Veía el contenido de una vitrina en un negocio, junto a mí otras personas hacían lo mismo. Me acosté en el suelo y me dormí, cuando desperté vi una compañera y sentí pena. Estaba embarazada y de un momento a otro me encontraba en la plancha de un hospital. Los doctores dijeron que había perdido mi bebé. En mi noción, era el segundo. No esperé, no sentía dolor físico, sólo me incorporé abriéndome paso hasta salir del hospital. Caminé sin rumbo fijo y de pronto me detuve en una esquina, frente a la construcción de un edificio, y sólo entonces me di cuenta de la pérdida, de mi enorme pérdida.
martes, 26 de enero de 2010
miércoles, 20 de enero de 2010
En un sitio público -creo era un restaurante-, sentados en un rincón, a la espera de que nos acomodaran, X y yo platicábamos amenamente cuando de pronto, mientras le explicaba algo, me robó un beso. Como éramos parientes, lo miré sorprendida. Nos incorporamos para ir a nuestros asientos, y al miramos de reojo, noté que él disfrutaba de mi confusión.
martes, 8 de diciembre de 2009
En un restaurante, de pronto él entra acompañado con otros señores. Me sorprende verlo, ¡tantos años han pasado! Aun con kilos de más y rasgos algo endurecidos, sigue siendo atractivo. Para bien o para mal yo he cambiado también. Pasan por mi mesa; él me ve y saluda fríamente, y ocupa con sus acompañantes una mesa en el otro extremo. Es frustrante estar ahí sentada, bajo el mismo techo, cuando pasado y presente se contienen en una misma ola de emociones, que arriba en una playa distinta a la de él.
lunes, 2 de noviembre de 2009
Un sueño de octubre
Estoy con mi familia, y de repente tocan a la puerta estrepitosamente. Con enojo, me asomo por la ventana. J. hablaba con policías. Que desalojemos la casa de inmediato es la orden, pero los vecinos ya habían sido avisados y nosotros no estabámos preparados. Desesperada, busqué una bolsa para llevar lo necesario (imagen de jugo de tomate para llevar). Fuimos a otro punto de la ciudad, que era también una colonia popular. Teníamos que cuidarnos de las pandillas. No había orden ya, cada quien se defendía como podía. Había guerra. Ninguna bomba. Sólo disparos. La gente hacinada en reservas, mientras que los adinerados permanecían en sus casas como si nada. Vi a ciertos sujetos celebrando en un coctel. Me dieron náuseas. Una joven quería pasar por una calle, se detuvo al ver pandilleros, otro joven pasó pero le quitaron su ropa; finalmente los vagos jugaron con ellos.
Entramos al salón de Banderas del Palacio.Nos iban a atender. Nos llamó la atención una tele de pantalla plana y grande, pero ya viejita, de esas que habían sacado al mercado hacía diez años, en el 2009.
lunes, 19 de octubre de 2009
Sueño del 15 de octubre de 2009
Podía olerse el peligro. Mi familia (gente desconocida)y yo estábamos en el cuarto de Xalapa. Sabíamos que el asesino era un hombre alto y fornido, y que se acompañaba de un niño como de unos 7 u 8 años. Ese niño era de nuestra familia, pero había algo en él indefinible que daba temor. Por eso, cuando vimos que el niño entró a la casa, mi tía, que tenía azúcar, se quedó ciega de la impresión. Fui a prevenir a mis primos, y éstos con estupefacción vieron que entraba el niño como si nada hubiere pasado. En el patio trasero, una imagen fugaz del hombre alto, y sangre en el piso.
sábado, 3 de octubre de 2009
ULTIMA SEMANA DE SEPTIEMBRE
La imagen de una joven y hermosa Michelle Pfeiffer abarca todo un campo de futbol; a lo lejos, desde una loma, la propia Michelle, se contempla.
En un cuarto hay muchas mujeres. Una de ellas me dice que tome una bolsa de mandado y me forme, y le digo que no, gracias. Ella insiste y me da la bolsa, y yo se la vuelvo a regresar.

Caminamos frente a la casa de Fidela, en Álamo. Mi familia huye de algo. Temo por los niños. Hay un muelle negro y las aguas salpican a su alrededor.*
*El enfoque del sueño, se tiende de arriba hacia abajo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
He estado pasando a word los sueños de 2020, como los tengo anotados en tableta, hojas sueltas y en cuadernos regados, tras estos meses de e...
-
Sueño del sábado 2 de noviembre de 2019. En una casa ajena, con una amiga. Hay tres muebles grandes en la sala, y pongo una película pir...
-
Sueño del domingo 3 de noviembre de 2019 Por lo visto estábamos en Tampico. Un taxista me dijo que se había descompuesto el vehículo y y...


