martes, 23 de marzo de 2010

*Me regalaron 3 gallinas de plumas rojizas. Recordé a las dos que habíamos criado en el patio de la casa, y luego llevamos a Álamo.
*En la lista, pronto habría un cheque.

domingo, 7 de febrero de 2010








Conversábamos amenamente en su camioneta. Él manejaba. Apenas nos conocíamos. Y cuando estaba inspirada platicándole algo, por la calle de la Comercial Mexicana, se detuvo abruptamente. Una mujer con cara de pocos amigos se asomó por la ventana. Entendí. Me bajé del carro y ella subió. El hombre me miró apenado.






En una cancha de basquet. Varios saques de banda. Me aventuraba sin titubeos*. Luego, en otro lugar, vi a las muchachas entrenando.


*Nunca fui buena en el basquet.




D. Sacó el cajón de su escritorio. Le dieron otro, pero en éste no cabían todas sus carpetas.





No sabíamos por qué, pero ella y yo estábamos boletinadas. En un puente retén, ella pudo cruzar y a mí me detectaron. Era curioso ver cómo había estructuras metálicas de puerta tras puerta para revisar a los peatones, de tal modo que fuera difícil escapar.












































martes, 2 de febrero de 2010

Sueño del 29 de Enero de 2010

Veía el contenido de una vitrina en un negocio, junto a mí otras personas hacían lo mismo. Me acosté en el suelo y me dormí, cuando desperté vi una compañera y sentí pena. Estaba embarazada y de un momento a otro me encontraba en la plancha de un hospital. Los doctores dijeron que había perdido mi bebé. En mi noción, era el segundo. No esperé, no sentía dolor físico, sólo me incorporé abriéndome paso hasta salir del hospital. Caminé sin rumbo fijo y de pronto me detuve en una esquina, frente a la construcción de un edificio, y sólo entonces me di cuenta de la pérdida, de mi enorme pérdida.

martes, 26 de enero de 2010

Un gratísimo reencuentro con Lucy, luego de tantos años. Le pregunté por los colegas, y me dijo con tristeza que se estaba quedando sola, le dije que no se preocupara, pues aunque no estuviese en Tampico-Madero-Altamira, yo estaba con ella. Le conté que sabía de sus logros, y me daba tanto gusto.

miércoles, 20 de enero de 2010

En un sitio público -creo era un restaurante-, sentados en un rincón, a la espera de que nos acomodaran, X y yo platicábamos amenamente cuando de pronto, mientras le explicaba algo, me robó un beso. Como éramos parientes, lo miré sorprendida. Nos incorporamos para ir a nuestros asientos, y al miramos de reojo, noté que él disfrutaba de mi confusión.

martes, 8 de diciembre de 2009

En un restaurante, de pronto él entra acompañado con otros señores. Me sorprende verlo, ¡tantos años han pasado! Aun con kilos de más y rasgos algo endurecidos, sigue siendo atractivo. Para bien o para mal yo he cambiado también. Pasan por mi mesa; él me ve y saluda fríamente, y ocupa con sus acompañantes una mesa en el otro extremo. Es frustrante estar ahí sentada, bajo el mismo techo, cuando pasado y presente se contienen en una misma ola de emociones, que arriba en una playa distinta a la de él.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Un sueño de octubre

Estoy con mi familia, y de repente tocan a la puerta estrepitosamente. Con enojo, me asomo por la ventana. J. hablaba con policías. Que desalojemos la casa de inmediato es la orden, pero los vecinos ya habían sido avisados y nosotros no estabámos preparados. Desesperada, busqué una bolsa para llevar lo necesario (imagen de jugo de tomate para llevar). Fuimos a otro punto de la ciudad, que era también una colonia popular. Teníamos que cuidarnos de las pandillas. No había orden ya, cada quien se defendía como podía. Había guerra. Ninguna bomba. Sólo disparos. La gente hacinada en reservas, mientras que los adinerados permanecían en sus casas como si nada. Vi a ciertos sujetos celebrando en un coctel. Me dieron náuseas. Una joven quería pasar por una calle, se detuvo al ver pandilleros, otro joven pasó pero le quitaron su ropa; finalmente los vagos jugaron con ellos.
Entramos al salón de Banderas del Palacio.Nos iban a atender. Nos llamó la atención una tele de pantalla plana y grande, pero ya viejita, de esas que habían sacado al mercado hacía diez años, en el 2009.

lunes, 19 de octubre de 2009

Sueño del 15 de octubre de 2009

Podía olerse el peligro. Mi familia (gente desconocida)y yo estábamos en el cuarto de Xalapa. Sabíamos que el asesino era un hombre alto y fornido, y que se acompañaba de un niño como de unos 7 u 8 años. Ese niño era de nuestra familia, pero había algo en él indefinible que daba temor. Por eso, cuando vimos que el niño entró a la casa, mi tía, que tenía azúcar, se quedó ciega de la impresión. Fui a prevenir a mis primos, y éstos con estupefacción vieron que entraba el niño como si nada hubiere pasado. En el patio trasero, una imagen fugaz del hombre alto, y sangre en el piso.

sábado, 3 de octubre de 2009

ULTIMA SEMANA DE SEPTIEMBRE



En un lugar que desconozco, una niña y un niño: continuación de algo...








La imagen de una joven y hermosa Michelle Pfeiffer abarca todo un campo de futbol; a lo lejos, desde una loma, la propia Michelle, se contempla.




En un cuarto hay muchas mujeres. Una de ellas me dice que tome una bolsa de mandado y me forme, y le digo que no, gracias. Ella insiste y me da la bolsa, y yo se la vuelvo a regresar.






Caminamos frente a la casa de Fidela, en Álamo. Mi familia huye de algo. Temo por los niños. Hay un muelle negro y las aguas salpican a su alrededor.*








*El enfoque del sueño, se tiende de arriba hacia abajo.






lunes, 17 de agosto de 2009

Estoy en medio de una sala- parece casa de Mary, pero es de mi tía Soco, en Álamo-y platico con mi tía Soco y otra mujer. Como cualquier otro mueble, hay un inodoro junto a nosotras y, sin perder el hilo de la plática, me siento en él, defeco y bajo la palanca, sintiendo sólo hasta lo último cierto pudor, y observo que las mujeres permanecen como si nada. Es en mi tía, al pedirme que le ayude a buscar algo -contemplo un cubo con agua y objetos-, en quien advierto una mirada recriminatoria.

He estado pasando a word los sueños de 2020, como los tengo anotados en tableta, hojas sueltas y en cuadernos regados, tras estos meses de e...