martes, 27 de octubre de 2020

 

Sueño del viernes 19 de abril de 2019.

En el trabajo de oficina se suspendieron labores de repente. Alguien gritó que había una contingencia y nos mantuviéramos alerta. Esperamos a que el elevador, situado en el área de fiscalización, llegara al piso para averiguar de qué se trataba. Cuando por fin llegó, se abrieron sus puertas y salió un hombre mayor, blanco, casi calvo, tipo Anthony Hopkins, quien caminó por el pasillo entre los empleados, traía una espada o machete, y elegía a su paso a algún compañero como rehén. (Entre el sueño y la vigilia escuché la voz de J, llamándome una vez, me levanté).

 

Sueño del 12 de marzo de 2019.

Escribí un cuento y lo leí ante un grupo. Finalizaba con  algo así: "Y eso no le importó". Me felicitaron. Él me preguntó cuándo lo escribí, y le dije, cuando pude.

 

Sueño del domingo 3 de marzo de 2019. Noche.

Encuentro, o mejor dicho, hallo un artefacto que almacena publicidad de productos. Es interactivo y se reproduce mostrando todos los lugares donde estaban colocados los anuncios publicitarios; la proyección es casi casi como estar físicamente ahí y siento un miedo a lo ilimitado, quizá porque se reproducen lugares tanto que conozco como que no. No puedo manejar el aparato diestramente; en una escena veo la imagen publicitaria de Marlboro y soy guiada a todos esos sitios en los que se encuentra.

Cuando subo la loma y paso junto a la vigilante, mi mamá llama por teléfono a ésta, lo sé porque alcanzo a escuchar su voz, y la vigilante me mira expectante. Me intriga saber qué le dice mi mamá, si pregunta por mí.( Me despiertan Jani, Adry y Juan, vienen del cine en Américas: documental, escalador)

A la hora de la comida, un compañero de trabajo me habla de su hijo, le pregunto quién es él; me dice su nombre y lo reconozco, le cuento que platiqué con su hijo, quien me dijo que en su área no le dan respiro.

Hay en el centro de convenciones gradas de madera muy en lo alto. No sé dónde sentarme. Veo a un joven sentado en una grada inferior desprenderse de su lugar al ver a una chica subir, se conocen y se ríen mientras él la sigue adonde ella vaya. Me siento en una grada inferior a ellos.

Me eligen para preparar un platillo, pero en la última parte del proceso, que es colocar la pechuga preparada en la fuente, increíblemente no me sale; me tengo que excusar con los organizadores, y les prometo que me voy a esforzar. Me quedo para practicar.

Un Sueño de 2012.

 

Sueño del viernes 26 de diciembre de 2012

En un campeonato 2 balseros compiten en aguas no muy profundas en las calles. Los obstáculos son los comunes en toda calle citadina. El campeón veterano tiene un aire quijotesco, con menos años y algo más de carnes. Veo cómo el joven logra escabullirse cuando el otro se atora en un alcantarillado, pero logra zafarse y se empareja.

He estado pasando a word los sueños de 2020, como los tengo anotados en tableta, hojas sueltas y en cuadernos regados, tras estos meses de e...